Menudos Hijos de Puta!
Desde luego que se puede ser un hijo de puta sin tener parentesco con ninguna respetabla trabajadora del sexo. La historia de la humanidad está lleno de ellos. En "El Juicio" salen algunos de los más destacados.
“El Juicio” es un documental aterrador que demuestra en su máximo exponente la maldad intrínseca del ser humano. Dividido en 18 secciones, recopila y resume los 8 meses que duró el proceso en el que se juzgó a las juntas militares argentinas que gobernaron el país desde el golpe de estado de mediados de los 70’s hasta la derrota de las Malvinas y la vuelta a la democracia tutelada a principios de los 80’s en el país austral.
Los testimonios son desgarradores, no se puede evitar tener en mente constantemente un “menudos hijosputas” durante las dos horas que dura el metraje. Curiosamente los torturadores intelectuales y materiales siempre son hombres, y los testimonios más difíciles de asimilar salen de bocas de mujeres. Espantosos testimonios.
Al mismo tiempo, para los españoles, o peor aún, para solo una parte de los españoles que vean el documental se les planteará una pregunta constante: ¿porqué motivo en España no se pudo juzgar en un proceso en ningún momento las aberraciones surgidas del golpe de estado del 36 encabezado por los generales africanistas? Profunda envidia de la sociedad argentina que fue capaz de enfrentarse a sus miedos apenas cuatro años después del fin de la dictadura.
Me gustaría pensar que el tiempo pone a cada uno en su sitio, pero en España esta máxima raramente se cumple. Los poderes fácticos, económicos y empresariales actuales siguen siendo en su inmensa mayoría los mismos que estaban establecidos hace 90 años. Quizás por eso en nuestro país no se pudo juzgar a todos los que atentaron contra los derechos humanos más fundamentales de otros españoles. La historia y las leyes siempre suelen dictarlas los vencedores.
Mas allá del sesgo político de los posibles espectadores, recomiendo encarecidamente su visionado para poder asimilar la necesidad ineludible de luchar activamente en contra de los componentes más salvajes del ser humano. Esto no va de política, va de justicia social y moral.
El mal absoluto está siempre ahí afuera, pero también está constantemente aquí dentro oculto en cada uno de nosotros.
Nunca más.
Gastaros 7’99 € en Filmin durante un mes y abrid los ojos a otro tipo de cultura alejada de la banalidad habitual en estos tiempos difíciles.
(P.D. Me jode tremendamente que la foto del cartel del documental muestre principalmente a Videla y a Masera. Probablemente dos de los tipos mas viles de la historia de la humanidad.)
