Cardenas, un mal prescindible
No digo yo que haya causa-efecto, pero desde que Javier Cárdenas pulula por #RTVE hay mas españoles, y/o catalanes, que se sienten estafados por la utilización de sus impuestos y quieren romper lazos entrañables. Menos mal que esta es su última temporada en la pública, la de todos y todas. Da vergüenza sentirse levemente español y tener que sufrir tal bazofia de programa pagado con las escasas cuentas públicas. Ni que decir tiene que Cardenas hace lo poco que puede, y que el responsable de tal engendro es el directivo del ente que le firmó el contrato. Que vuelva Carlos Jesús y se lo lleve a él y a sus colaboradores a Raticulin. Y de paso, que cesen al ejecutivo que le dio el visto bueno.