Amor filial
“Estoy muerta de sueño, la gata me tiene loca”. La amiguita la mira con asombro mientras sigue tirando de la mochila con ruedas cruzando el paso de cebra. “¿Te ha vuelto a morder por la noche?” “Otra vez esta noche, en este dedo!” Las madres se miran y se ríen ufanas. “Harta estoy de decirle que cierre la puerta para que la Tusy no se le meta en la cama, pero no hay manera, todos los días duermen juntas.” “Mami, ella es buena pero a veces quiere jugar muy temprano. Desde las seis llevo despierta, y como no me era capaz de volver a dormir con los nervios del viaje, encendí el móvil cinco minutos…” “Cinco minutos, dice… A las siete y media cuando se ha levantado su padre todavía estaba con la dichosa pantallita. Que vicio más feo tiene! Yo no sé que va a dejar para cuando cumpla los 10 años!” La otra madre asiente entre cómplice y asombrada. “La mía se va a la cama temprano y se tira hasta la una o las dos con el wasap y el tiktok. Es que están en la edad de eso, es normal.” Llega el gru...