Nuevos políticos, viejas Políticas
Ayer vi a Iglesias, Pablo, en la Sexta. Me gusta la Sexta. Igual es por qué se atreven a decir que están en el podium de las cadenas privadas más vistas. O sea, que de tres privadas con afán de ser generalistas (la Cuatro es un sub-engendro del engendro de Tele5) están los terceros. Con un par, y sin complejos.
Ana Pastor estuvo muy fina, como siempre, y además le hizo una entrevista inteligente y con mucha táctica y estrategia. Acostumbrados a pseudo entrevistadores que lo único que hacen es esperar a Fran Rivera en Atocha para soltarle “¿ha hecho las paces con su hermano, maestro?”, pues que quereis que os diga, la Pastor parece Dios cargada de atractivo encanto femenino.
Iglesias, Pablo, ha cambiado el chip. Se ríe menos, y también parece menos cabreado con el mundo mundial. Ya no quiere ser el azote del Psoe, del PP, de Ciudadanos y de todo el que se le ponga por delante. Ha olido la sangre, el poder, y lo quiere todo. Lo dejó bien claro: quiere ser presidente, o dicho de otro modo, quiere que Podemos gobierne este país y por ende, el sea el elegido para liderar a las nuevas masas proletarias. Esto es una licencia propia innecesaria, lo de la dacha sigue muy vivo en el recuerdo de los españoles bien informados.
Parece que la paternidad le ha sentado bien, muy bien. Mucho más maduro (con minúsculas), con ese verbo fácil y provocador que le dio su madre, en época preelectoral resulta goloso escucharlo. Yo, que soy bien malote, le doy poca vida a la coleta. Bien sabe Pablo que ese apéndice peludo tiene los días contados. A más posibilidades de llegar a la Moncloa, más opciones de pasar por el peluquero. Está muy bien querer tomar los cielos por asalto, pero cuando te das cuenta que el asalto fracasó y que es mucho más probable conseguir el objetivo (el objetivo) no pareciendo un colega del barrio, estás dispuesto a dejar una parte de ti por el camino, aunque seas un bien dotado y esa parte supere los 30 centímetros. Y más si sabes que puede volver a crecer con el tiempo.
La Pastor lo trató de usted, y Iglesias le correspondió igualmente. En alguna ocasión a los dos se le escapó el “tu”, y quedó claro que el teatrillo era innecesario. También fue innecesario el ataque feroz a la Bescansa, los trapos sucios mejor en casa y sobre todo cuando eres el sheriff supremo. Sobró algún exceso autoritario del líder al dejar claro que ÉL podía echar inmediatamente de Podemos a cualquier militante/simpatizante/inscrito si cometiera los mismos excesos de ingeniería financiera que el ministro Duque o los deslices de incorrectas amistades de Lola Delgado.
Pero el problema de hablar mucho es que al final acabas cagandola - creedme, sé de lo que hablo y escribo -. La Pastor tiró de mucha mala leche y le acorraló preguntándole si los políticos presos catalanes eran presos políticos. Al antaño vecino de Vallecas no le quedó más remedio que volver a decir que sí lo eran. Lo dijo con un tono poco creíble, y notándose como el pulso cardiaco le sacaba los colores. Como empiezo a tener memoria histórica por que cada 20 de Julio acaudalo un añete más, me acordé de Marcelino Camacho, de Andrei Sakharov, de Vaclav Havel, de Mohandas Gandhi y de Nelson Mandela. También recordé el documental que volví a ver el otro dia de los homosexuales que metian en la cárcel de Badajoz por degenerados en época del glorioso caudillito. La cagó y bien cagada, por que todo el excelente discurso que había hecho con el tema económico y de las pensiones, con el tema de la regeneración política, con el desempolvamiento de Franco y el resto de argumentos razonables que esgrimió, rápidamente se esfumaron cuando volvió a quitarse la careta para parecer un redomado radical de izquierdas independentista. Realmente no sé si se la quitó o se la puso. A veces somos rehenes de lo que los demás quieren que digamos, y más a más si nos metemos a políticos con aspiraciones totales y lo mezclamos con el asunto catalán. Si son presos políticos no puedes estar apoyando y sustentando el gobierno del Estado, el mismo Estado que mantiene presos a los que tú entiendes por reos políticos. O dentro o fuera, o nadar o guardar la ropa. Todo junto roza la esquizofrenia y acaba descolocando al más pintón de los fans. Esto es de cajón!
España es de centro, o de centro-izquierda o de centro-derecha según vengan los tiempos y la economía. Difícilmente la gente va a votar mayoritariamente a un candidato que acate y abrace puntos de izquierda-izquierda aunque solo sean elementos folclóricos, y mucho menos cuando las tasas de desempleo vuelven a estar casi a niveles de los años de la alegría y el despelote diario. Menos mal que Ana no le preguntó por Maduro y la cosa caribeña, o por el sátrapa sirio. Hubiera vuelto a perder decenas de miles de posibles votantes en apenas un minuto de entrevista.
Creo que Podemos pinta bien, que están aprendiendo muy rápido y que todo lo bueno que llevaban en su ideario primigenio heredado del 15M está empezando a destacar por encima del ruido. Pero aún queda por pulir algunos detalles escabrosos para poder abandonar el tercer puesto del podium y traer necesaria calidad intelectual al poder patrio. Les pasa como a la Sexta.
El objetivo del sorpaso ya no es Pedro Sánchez y su estrafalario consejo de ministro. El verdadero enemigo para Iglesias es Rivera y su excelente campaña de marketing diaria. Rivera es el yerno que toda suegra querría tener, el hijo que toda madre sentiría orgullo de haberlo parido, el amigo que invitarias siempre a tu cumpleaños o te llevarías de cañas. Lógicamente jamás frecuentarías un lupanar con Albert y sus Dockers. Es un tipo aparentemente perfecto, y además aún no tiene mácula corrupta. Por si fuera poco, sus padres son unos curritos con su negocio acosado casi a diario por algunos radicales independentistas. Para más inri no tiene problemas en reivindicar a todas horas el 155, cosa que a millones de españoles y españolas de toda condición les pone brutos y brutas por estar hasta las narices del aburridisimo prucessss. A Rivera se le puede derrotar con argumentos firmes y concretos respecto a sus partidarios mayormente surgidos de las mismas filas que los partidarios del otro Pablo, Casado. Ciudadanos no es más que un PP disfrazado de 2.0 , y ese es su talón de aquiles, poder demostrar que son el mismo perro de la derecha clásica con otro collar más estiloso.
Iglesias y su Podemos (aunque ahora parezca más que nunca el Podemos de Errejón desde que llego Sánchez a la Presidencia) tienen posibilidades reales de conseguir el cielo, pero pasa eso será necesario sacrificar algunos argumentos y enterrar, o acallar, viejos demonios.
Solo quedan 8 meses para el domingo 26 de Mayo de 2019 y las elecciones locales y autonómicas. Se nos vá a hacer eterno … y muy aburrido. Siempre nos quedarán los sesudos aprendices de plumillas con algo de tiempo libre para escribir una laaaarga crónica de cualquier entrevista en la Sexta.
