Ideando Formarcion, otra forma de enseñar
Hoy es un excelente día para empezar un nuevo reto. Y este reto se llama Ideando Formación.
Después de algunos años despegados de la actividad educativa, creo que ahora es el mejor momento de transmitir los conocimientos y experiencias a todos los que vienen apretando fuerte. Vuelvo a tener ese
cosquilleo sugerente por encontrar personas, sin límite de edad ni por arriba ni por abajo, que quieran aprender con calidad, que no tengan prisas, que disfruten y se emocionen creando delante de un ordenador.
cosquilleo sugerente por encontrar personas, sin límite de edad ni por arriba ni por abajo, que quieran aprender con calidad, que no tengan prisas, que disfruten y se emocionen creando delante de un ordenador.
Hemos ideado para este verano inminente un curso de Programación enfocado para niños de entre 10 y 14 años. Durante todo el mes de Julio les enseñaremos a pensar como un ordenador. Los que ya conocéis las virtudes de la programación sabéis que es un camino sin retorno, un nuevo mundo tan adictivo y fascinante como la vida misma. No exagero. A los que no habéis tenido la oportunidad de acercaros a este universo creativo llamado programación, os sugiero que le permitáis a vuestros hijos e hijas adentrarse en unas enseñanzas que muy probablemente cambien su visión de la realidad.
En 1983, con 13 años empecé a programar, aprendiendo de los programas que copiaba compulsivamente de las escasas revistas de informática que había en aquella lejanísima época. Hubiera matado por tener a alguien que me enseñase a programar sabiendo lo que hacía en vez de copiar código como un loro. Bueno, la cosa salió bien, aunque me costó miles de horas de dedicación.
En estos momentos de reinvención imprescindible, considero una obligación moral y ética transmitir a los más jóvenes los conocimientos adquiridos. Ese es el verdadero motivo del curso para niños durante Julio, y también la idea que ha acabado siendo Ideando Formación.
Hoy es un gran día para comenzar a vivir el resto de nuestras vidas con mayor ilusión, dedicación y tesón por superar los problemas e inventar un futuro más digno para todos basado en el conocimiento. Ideando es mi ínfima aportación a ese sueño posible.
